← Volver a Garden Feels News

Sudán: una sequía profundiza el hambre en medio de la guerra

La sequía agrava los daños de la guerra sobre cultivos, pastizales y acceso a alimentos en Sudán, según Reuters y FEWS NET.

Ilustración generada con IA: Un campo semiárido con sorgo escaso y una persona adulta observando a distancia.

En Sudán, el tiempo de cosecha llega con una preocupación que va más allá del rendimiento. La escasez de lluvia, asociada por especialistas con El Niño, está dañando cultivos y pastizales en un país donde la guerra ya había interrumpido el trabajo agrícola y el acceso a los alimentos. Reuters informó el 23 de octubre que el riesgo de hambre grave crece en varias zonas afectadas por el conflicto. [1] [2]

Según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos citados en la investigación, la lluvia de julio a septiembre —el centro de la temporada húmeda— fue la más baja en más de tres décadas a escala nacional. En Darfur del Norte fue la menor desde 1984; en Kordofán del Norte, desde 1990, y en Gedaref, desde 1991. Las cifras describen regiones específicas y no significan que todas las parcelas hayan recibido la misma cantidad de agua. [1]

Reuters entrevistó a agricultores, trabajadores humanitarios y autoridades. Un productor de Gedaref calculó que obtendría aproximadamente una cuarta parte de su cosecha anterior. Esa es la estimación de una explotación, no el resultado nacional. Otros relataron pérdidas de cultivos y el deterioro del ganado por falta de pasto. La sequía golpea así tanto el ingreso por la cosecha como la alimentación de los animales. [1]

La Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria, IPC, había advertido el 12 de octubre que el riesgo de hambruna aumentaba en zonas afectadas por la guerra. Reuters también informó que el Programa Mundial de Alimentos prevé un incremento del hambre grave y enfrenta limitaciones de financiamiento y acceso. El ministro sudanés de Agricultura, por su parte, había declarado que la cosecha sería menor, aunque no significativamente inferior a la anterior: una valoración distinta de la preocupación expresada por productores y organizaciones humanitarias. [1]

La crisis tiene varias causas que se refuerzan. El conflicto desplaza familias, altera el comercio y dificulta el transporte; la sequía reduce la producción; y la falta de recursos limita la ayuda disponible. Una buena práctica agrícola, por sí sola, no resuelve una emergencia de esta magnitud. [2]

Cuando el campo pierde su margen de respuesta

Para una familia que depende de la cosecha y del ganado, la pérdida puede afectar alimentos, ingresos y capacidad de volver a sembrar. Vender animales para comprar comida puede resolver una necesidad inmediata, pero también reducir los medios de vida del siguiente ciclo. Las decisiones se toman bajo restricciones de seguridad y recursos que no son comparables con las de una explotación estable.

La situación muestra que la vulnerabilidad alimentaria crece cuando se acumulan riesgos: clima extremo, conflicto, acceso limitado a mercados y falta de reservas. En otras regiones agrícolas, la experiencia recuerda la importancia de observar no solo el pronóstico de lluvia, sino también la disponibilidad de insumos, agua y rutas de venta.

Prepararse según las posibilidades del territorio

Donde las condiciones de seguridad lo permitan, contar con registros de lluvia, fechas de siembra y pérdidas ayuda a identificar qué zonas necesitan atención y qué medidas pueden adaptarse. Los productores y organizaciones locales pueden consultar a servicios meteorológicos y de extensión sobre ventanas de siembra y variedades apropiadas; elegir materiales sin información local puede aumentar el riesgo.

En zonas de temporal, proteger el suelo con cobertura y reducir pérdidas de agua son opciones que deben evaluarse de acuerdo con el cultivo, la disponibilidad de residuos y la presión de plagas. Para el ganado, la planeación de agua y forraje debe considerar las reservas reales y la orientación veterinaria local. En áreas de conflicto, la prioridad sigue siendo la seguridad de las personas y el acceso humanitario.

Las cifras permiten dimensionar la emergencia, pero detrás de cada dato hay una familia tratando de conservar su alimentación y sus medios de vida. La respuesta necesita asistencia, acceso seguro y apoyo a la recuperación de la producción.

Fuentes y referencias

Revisión editorial y corte informativo: 26 de octubre de 2026. Las fuentes conservan sus fechas originales. Los apartados de impacto y orientación práctica son análisis editorial y requieren adaptación local. La imagen es una ilustración conceptual generada con IA; no documenta los hechos ni sus participantes.

[1] Eltayeb Siddig, Nafisa Eltahir, Khaled Abdelaziz y Olivia Le Poidevin / Reuters — New famine risk haunts war-torn Sudan with El Niño-driven drought — 2026-10-23. Reproducción de Reuters consultada en MarketScreener.

[2] FEWS NET — 2026-2027 El Niño food security impacts — octubre de 2026.