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La producción mexicana de huevo creció 6.1 % en 2025

Agricultura compara 2025 con 2024. El crecimiento nacional no garantiza mejores márgenes para cada granja ni mayores precios de los granos.

Ilustración generada con IA: huevos blancos y cafés junto a granos de maíz y alimento en pellets, con gallinas al fondo.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural publicó el 9 de octubre un balance que muestra la expansión de la producción nacional de huevo. El avance de 6.1% corresponde a la comparación de 2025 con 2024, no al crecimiento acumulado de 2026. Según las cifras de la autoridad, México produjo 3,469,598 toneladas de huevo durante 2025, frente a 3,270,074 toneladas un año antes. La diferencia fue de 199,524 toneladas. [1]

Más huevos en la canasta: las cifras detrás del crecimiento

La evolución también tuvo una dimensión económica: el valor de la producción pasó de 96,675 millones de pesos en 2024 a 114,881 millones en 2025, equivalente a un incremento de 18.8%. El hecho de que el valor aumentara más que el volumen no permite atribuir todo el cambio a una sola causa; pueden intervenir precios, composición de productos y otras condiciones de mercado. La lectura correcta distingue entre producir más unidades físicas y generar un valor nominal mayor. [1]

La producción está concentrada territorialmente. Cinco entidades aportaron 80.6% del total nacional en 2025: Jalisco, Puebla, Sonora, Yucatán y San Luis Potosí. Jalisco encabezó la lista, con 1,789,061 toneladas; Puebla aportó 496,846; Sonora, 204,768; Yucatán, 165,272, y San Luis Potosí, 142,820 toneladas. La concentración crea corredores productivos con necesidades particulares de sanidad, alimento balanceado, logística y energía. [1]

El comunicado también ubica a México como sexto productor mundial de huevo, con una participación aproximada de 2.7% del volumen internacional. Para dimensionar su relevancia alimentaria, la dependencia señaló un consumo anual per cápita de 24.8 kilogramos. Son cifras que ayudan a comprender por qué cualquier problema sanitario o logístico en la avicultura se refleja rápidamente en la economía de los hogares. [1]

Respecto a 2026, la autoridad reportó un volumen preliminar de 1,422,420 toneladas acumulado a mayo, equivalente a 40% de la meta de cierre del año. Esa cifra no demuestra por sí sola que el objetivo anual se cumplirá: el acumulado corresponde a mayo y no informa lo ocurrido durante los meses posteriores. El anuncio indica una perspectiva oficial de continuidad productiva, que deberá contrastarse con las cifras finales. [1]

Cuando la avicultura crece, el campo también se mueve

El crecimiento avícola interesa a los agricultores que producen maíz amarillo, sorgo y otros componentes de alimentación animal. Si se expande el número de aves y la producción sostenida, puede crecer la necesidad de materias primas, aunque la demanda efectiva depende de formulaciones, eficiencia de conversión, importaciones y precios. Un buen dato del huevo no garantiza automáticamente mejores precios para los granos locales.

Para las granjas ponedoras, la concentración regional puede favorecer economías de escala y proveedores especializados, pero también expone a riesgos compartidos. Una interrupción de transporte, energía o suministro de alimento afecta simultáneamente a numerosas unidades. La sanidad cobra especial importancia porque un brote aviar puede generar pérdidas mucho mayores que las diferencias ordinarias de precio.

Los productores pequeños deben analizar el dato con perspectiva comercial: el incremento del valor nacional no significa que cada explotación obtuvo un margen mayor. El costo del alimento, las instalaciones, la mano de obra, el empaque y la distribución determina cuánto queda después de vender. Un mercado más grande ofrece oportunidades, pero exige disciplina sanitaria y financiera.

De la granja al mercado: decisiones que hacen la diferencia

Las granjas pueden comenzar revisando semanalmente indicadores sencillos: porcentaje de postura, consumo de alimento, mortalidad, huevos rotos y costo por unidad vendida. Comparar esos resultados con el historial propio es más útil que perseguir metas ajenas sin considerar genética, edad del lote o condiciones ambientales.

En materia de bioseguridad, conviene controlar el ingreso de personas y vehículos, limpiar el equipo de uso común y trabajar con el veterinario responsable. Senasica recuerda la importancia de notificar de inmediato aumentos de mortalidad o disminución anormal en la producción de huevo por los canales oficiales. Cualquier programa de vigilancia o vacunación debe cumplir las disposiciones aplicables y la orientación veterinaria. [2]

Quienes cultivan granos para la cadena avícola pueden buscar acuerdos con fabricantes de alimento o compradores regionales, pero conviene exigir especificaciones de humedad, impurezas, micotoxinas y tiempos de pago. Un contrato debe definir volumen y criterios de rechazo para evitar que la aparente seguridad de venta se convierta en una disputa al entregar.

En ambos extremos de la cadena es aconsejable calcular márgenes y no únicamente ingresos. También ayuda diversificar rutas de abastecimiento y contar con un plan ante cortes eléctricos, sobre todo en sistemas de ventilación y almacenamiento. El crecimiento nacional abre una conversación de oportunidades, pero la continuidad del negocio se decide en la operación cotidiana.

Fuentes y referencias

Consulta editorial: 12 de octubre de 2026. Los hechos conservan la fecha de sus fuentes. Los apartados de análisis y orientación son elaboración editorial; sus propuestas requieren adaptación local.

[1] Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural — Producción de huevo crece 6.1% y proyecta sólido cierre para 2026 — comunicado 284; texto oficial consultado mediante contenido indexado — 2026-10-09.

[2] Senasica — Exhorta Agricultura a avicultores a reforzar medidas de bioseguridad ante inicio de temporada migratoria de aves; antecedente técnico, no diagnóstico sanitario actual — antecedente técnico; fecha exacta no comprobada.